Los temores se deben a que las mercancías puedan ser retenidas en terceros países, en medio de la escasez de estos productos en otras naciones que también luchan contra la pandemia.

La jefa del comando estatal peruano de operaciones contra el covid-19, Pilar Mazzetti, aseguró en una entrevista concedida a la agencia Reuters que esperan recibir la próxima semana desde China un lote de equipos de protección personal, como las mascarillas N95, y 300.000 pruebas rápidas de detección del nuevo coronavirus.

Mazzetti precisó que se tratará de un “avión humanitario” que se espera que llegue a Lima el lunes o el martes, pero su ruta exacta se mantendrá en secreto “por situación de seguridad”. “Yo creo que lo más prudente es no mencionarlo. Todo el mundo está desesperado”, dijo la funcionaria. Lo que sí confirmó fue que la aeronave evitará pasar por EE.UU.

“Este avión lógicamente tiene que ver una ruta de vuelo que no vaya a hacer una parada en algún país que confisque el contenido del avión, de tal manera que podamos tener ese embarque aquí la próxima semana”, agregó.

Imagen ilustrativa

Mazzetti detalló que todas las pruebas de coronavirus que tenían almacenadas ya se ha distribuido por todo Perú y que únicamente les quedan de reserva “unas cantidades pequeñísimas de donación” que guardan para los casos de emergencia, mientras el país vive sus días más duros haciendo frente al coronavirus tras más de un mes de cuarentena y cierre de fronteras.

La funcionaria señaló que el Gobierno peruano acordó cuatro envíos de insumos médicos desde China, y con el segundo cargamento el país espera recibir 1,2 millones de tests para detectar el SARS-CoV-2.

  • La rápida expansión del virus ha llevado a la mayoría de los países a demandar una cantidad de material sanitario muy superior a la oferta existente, provocando que la obtención de estos equipos se convierta en una puja en la que ninguna compra garantiza conseguir lo que se paga.
  • En Francia, tres presidentes regionales, Jean Rottner (Gran Este), Renaud Muselier (Provenza-Alpes-Costa Azul) y Valérie Pécresse (Isla de Francia), acusaron a compradores estadounidenses de pagar más y en metálico por apoderarse de envíos de mascarillas hechas en China y destinadas a Francia.